Un coche que hace lo que tiene que hacer. Motor 1.1 de gasolina, sin electrónica, con estárter, probablemente no le entren ni 30 litros en el depósito.
Lo restauramos hace un par de años (aunque quien dice restaurar dice pintar y sanear un poquito el interior) ya que tenía la pintura y la chapa hecha bastante trizas por las inclemencias del tiempo y una plaza de garaje bastante angosta de su primer propietario.
Desde que está en la familia ha pasado por prácticamente las manos de todos, las mías, las de mis padres, las de mi hermano, de mis tíos, de mis primos... Y vaya, que no falla.
Un mecherín Clipper con bloqueo para niños (estárter) que cumple con todo y que esperemos, siga estando por mucho tiempo en la familia.
Probablemente nos planteemos en un tiempo hacerlo histórico para poder circular por las ZBE con él, pero de momento, nos sirve para bajar al barrio.